Contractura

17/09/2017

Publicado por Teresa Guijarro

Una contractura, es como su nombre indica, una contracción involuntaria y continuada de un grupo de fibras musculares. Esta contracción provoca dolor, tensión del músculo y/o limitación en el movimiento. En ocasiones la contractura puede irradiar el dolor hacia otra zona o provocar un dolor reflejo.

¿Cómo se forman las contracturas musculares?

Existen distintos comportamientos que pueden provocar una contractura:

[arrow_list_one]
  • Cuando se realiza un esfuerzo físico, el organismo genera unas sustancias activas para producir dicho esfuerzo. Esas sustancias activas se transforman en sustancias de desecho o metabolitos que deben ser eliminador por el torrente sanguíneo. Cuando hay un esfuerzo elevado, el cuerpo no es capaz de eliminar esos metabolitos y las sustancias se acumulan, generando dolor e inflamación y provocando la contractura.
  • La contractura también puede aparecer después de realizar un ejercicio intenso, si no es capaz de volver a su estado normal de relajación.
  • Tras una lesión por traumatismo (rotura de fibras, esguince, fractura…etc.), la musculatura próxima se contrae como mecanismo de protección. Una vez resuelta la lesión primaria, esta musculatura adyacente continua contracturada.
[/arrow_list_one]

Causas de la contractura

[arrow_list_one]
  • Esfuerzo superior al que puede soportar el músculo en un momento puntual
  • Esfuerzos repetitivos que fatigan el músculo
  • Un músculo con poco tono muscular, débil o poco flexible
  • Mala higiene postural: posturas repetitivas, forzadas y mantenidas por largo tiempo
  • Excesiva tensión muscular
  • Mecanismo de defensa del musculo ante un estiramiento o esfuerzo brusco
  • Frío (posición forzada ante el frío, comenzar una actividad sin calentar o el aire acondicionado)
  • Mala hidratación o alimentación que llevan a un acumulo de toxinas en el hígado o riñón.
  • Estrés y ansiedad
[/arrow_list_one]

Evitar contracturas musculares

[arrow_list_one]
  • Realizar un calentamiento adecuado antes de la actividad física.
  • El plan de entrenamiento debe ser progresivo en intensidad y cargas.
  • Ejercicio físico lo más personalizado para fortalecer los grupos musculares más débiles
  • Buena higiene postural, especialmente en las actividades de la vida diaria: trabajo, colegio, gimnasio, el uso de móvil, Tablet u ordenador
  • Evitar la fatiga muscular
  • Estiramientos después de las actividades físicas o antes de que aparezca la tensión muscular
  • Evitar el sedentarismo: realizar ejercicio físico adecuado a nuestra condición física
  • Beber agua de manera regular durante el día. Mantenerse bien hidratado
  • Evitar el estrés
  • Tomar descansos a lo largo de la jornada laboral
  • Dormir las horas necesarias para que el cuerpo se pueda recuperar
[/arrow_list_one]

Si ya se tiene la contractura

Lo mejor es acudir al fisioterapeuta para que evalúe y trate la contractura muscular. Aun así, hay algunos consejos que pueden ayudarte a sobrellevarla hasta que puedas acudir a él:

[arrow_list_one]
  • Aplicación de calor para obtener un efecto relajante (sacos de semillas, manta eléctrica o ducha de agua caliente)
  • Estiramientos para flexibilizar la musculatura
  • Realizar movimientos suaves, sin forzar. La contractura muscular suele agradecer el movimiento, al menos de que sea severa.
  • Se aconseja realizar ejercicios o estiramientos en el agua
  • Es importante no automedicarse con fármacos (relajantes musculares o antiinflamatorios), al menos que sea tu médico el que te haya aconsejado.
  • Acude a un profesional para recibir el tratamiento más adecuado, especialmente si sientes hormigueo, adormecimiento hacia una extremidad, mareos o vértigos. De esta manera, evitas que la contractura provoque dolor u otras contracturas nuevas.
[/arrow_list_one]

Es importante que acudas a un fisioterapeuta para tratar la contractura sobre todo si los síntomas son repetitivos o severos.

Dentro de los tratamientos de fisioterapia:

[arrow_list_one]
  • Masaje: mejora de la circulación sanguínea en el lugar de la contractura para eliminar los metabolitos, recuperar el tejido y relajar el musculo.
  • Estiramientos: para flexibilizar el musculo
  • Tratamiento de los puntos gatillo
  • Punción seca
  • Liberación miofascial
  • Vendaje neuromuscular
  • Osteopatía
[/arrow_list_one]

Pero no solo es necesario acudir a fisioterapia si no controlar aquellos factores que provocan las contracturas: reducir el estrés, tener una buena higiene postural, hacer ejercicio de manera regular y adecuada (calentamiento, ejercicio personalizado y estiramiento).

Publicamos más noticias y artículos de interés en nuestro Facebook .

Artículos relacionados con Fisioterapia

[arrow_list_one] [/arrow_list_one]

 

 

 

 

Leave A Comment