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¿Cómo detectar los cólicos del lactante?

Los cólicos del lactante afectan al 50% de los bebés. Son ocasionados por la inmadurez del sistema digestivo. Suelen comenzar a los 15 días del nacimiento, aunque no es raro verlo desde el primer día.

Suelen desaparecer  entre el  3º y 4º mes de vida, aunque se ven casos de bebés que mantienen este tipo de disfunción digestiva hasta alcanzar el año.

En general los cólicos suelen producirse al atardecer, sin una razón aparente y suele durar varias horas.

Los cólicos son una disfunción mecánica que debe ser tratada con Osteopatía Infantil Visceral y Osteopatía Craneal. Esta técnica se basa en liberar las tensiones, normalizar los peristaltismos y comprobar las posibles compresiones nerviosas que pudieran existir en los nervios neumogástrico y frénico (nervios que comandan el sistema digestivo).
Los pediatras suelen diagnosticar los cólicos mediante la regla del 3: si el bebé llora más de 3 horas al día, al menos tres días a la semana y durante tres semanas.

¿Cómo nota el padre que su hijo tiene cólicos?

El cólico se caracteriza por un llanto desconsolado que los padres son incapaces de calmar. El bebé adopta una posición encogida, flexionando los muslos sobre su abdomen. Se puede observar la expresión de dolor con la cara enrojecida y apretando los puños. Al tacto, los padres notan el abdomen duro. Estos signos indicarían que el bebé está sufriendo el típico cólico del lactante agudo.

¿Por qué tiene cólicos mi hijo?

La motilidad visceral del bebé se puede ver afectada por el propio proceso madurativo, por el cambio de alimentación e incluso por los cambios que se producen en el propio biorritmo del lactante.

Esta inmadurez va a impedir el adecuado funcionamiento del aparato digestivo, actuando sobre los movimientos involuntarios de las vísceras, impidiéndolas que trabajen de una manera organizada y rítmica. Lo que provocara diferentes tensiones, que dificultaran la expulsión de los gases, provocando pinchazos y por lo tanto dolor al bebé.

También va a influir el estado emocional de la madre.

También existen otros posibles problemas asociados al cólico que pueden ser aliviados con estos masajes al bebé:

  • Reflujo: el 50% lo sufre. Es el retorno involuntario de los alimentos, previamente ingeridos, a la boca o fuera de ella. Habrá casos producidos por la inmadurez del cardias y otros por la presencia de tensiones ascendentes a nivel del epigastrio, lo cual está en relación directa con la motilidad de las vísceras, y por lo tanto es tratable con osteopatía infantil visceral.
  • Estreñimiento: Incapacidad para la defecación por diferentes motivos. Hay que diferenciar entre el bebé que está molesto y el bebé que se encuentra bien. Habría que valorar si el estreñimiento es debido a una falta de armonía entre las vísceras del abdomen o una deficiencia en la motilidad del intestino, lo cual puedes ser tratado con osteopatía visceral.

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